El ballroom combina la moda, el baile y la expresión artística nacida en la comunidad LGBTQ+ afroamericana y latina. Sus eventos, conocidos como «balls», son competiciones en las que los participantes modelan, bailan y se enfrentan en categorías que celebran la diversidad, el glamour y la resistencia social.
Por Sebastián Crisóstomo
(Imagen: @Volatil_ez)
Antonia Leiva, Aka Capricornia Omega, por su afiliación a House of Omega, es una persona no binaria de 22 años. Participa en la cultura Ball desde 2022. Dice que “el Ballroom nace por una necesidad de las disidencias para poder expresarse, en un mundo que nos odia”.
Capricornia Omega, @_capricornia.omg_
El Ballroom, una subcultura que nació en Harlem, Nueva York, en la década de 1920. Originalmente, el movimiento surgió como una respuesta a la exclusión social de disidencias sexuales y de género, especialmente afroamericanos y latinos, quienes crearon un espacio para empoderarse y expresarse artísticamente. Hoy, casi un siglo después, esta cultura sigue siendo una forma de resistencia y celebración, adaptada a contextos locales como el del sur de Chile.
En la cultura del Ballroom se realizan competencias similares al modelaje, en las que participan miembros de diferentes casas. Estos eventos consisten en una serie de concursos divididos en categorías que incluyen bailes, lip sync, modelaje, performances y disfraces. A cada participante se le califica en aspectos como su habilidad para hacer pasarela, su look general y su actitud.
Queen Mother Dani Omega, @daniomega007
“A mí me adoptaron en House of Omega en 2022”, explica Capricornia, miembro activo de la escena local. Las “casas” en el Ballroom tienen un valor simbólico, inspirado en las verdaderas casas de acogida que ofrecían refugio a personas de la comunidad LGBTIQ+ expulsadas de sus hogares por su identidad o preferencias.
Estas casas funcionan como familias elegidas, proporcionando apoyo y guía a sus integrantes. Si bien no existe jerarquía, existen roles, las Madres quienes “lideran” las casas, Princess quienes están en camino a ser Madres y las Childrens quienes están en formación. Los roles que se asumen en las Casas son por la experiencia, por la capacidad de guiar, y el apoyo que pueden entregar. En el caso de House of Omega, su objetivo no solo es representar a la comunidad en competencias, sino también fomentar la inclusión y la educación sobre esta cultura.
House of Omega, evento Omega Kiki Ball 2024, Fotografía de @volatil_ez
Jaime Paris Omega, Leader Mother de House of Omega, explica que “en el Ballroom puede participar cualquier persona que quiera, pero se debe tener en consideración el origen: es decir, quienes pavimentaron el camino y fundaron el movimiento”. Para Jaime, el respeto a la historia es clave para preservar el significado profundo de esta cultura, pero explica que no se limita a un grupo exclusivo. Siempre y cuando quienes participen desde fuera de la comunidad LGBTIQ+, lo hagan desde el respeto.
Jaime Paris Omega, @jaimeparisomega
El Ballroom se manifiesta a través de eventos en los que la creatividad y la expresión personal son protagonistas. “Lo principal es reunirse y celebrarse”, dice Antonia. “La dinámica principal es reunirse como público en círculo, pero también hay jueces y juezas. Se evalúa si se cumplen ciertas características y después pasamos a batallas, que suelen ser en duplas”. Estas competencias son conocidas como “vogue battles”, y combinan elementos de danza, moda y actuación, creando un espectáculo único y cargado de significado.
Dentro de la combinación de elementos se destaca el interés por la moda. Las vestimentas que se utilizan son “atrevidas”, buscan destacar los dotes o atributos de cada participante y dependiendo la temática del evento, se define un estilo.
La música es clave, ritmos rápidos y fuertes marcan la esencia, pero lo que más destaca es el apoyo de la “audiencia”. Entre casas tienen sus propios cánticos. Los aplausos y gritos, si bien no son un factor para definir a la vencedora, son esenciales en la performance.
Aunque el Ballroom en Concepción ha crecido en los últimos años, también enfrenta barreras, desde la discriminación hasta la falta de espacios inclusivos. Jaime comparte: “Algunas personas acosan porque no están acostumbradas a ver corporalidades libres, fortalecidas. Es algo que se evidencia en la cotidianidad”. Sin embargo, la comunidad no se rinde. Destaca que “el desafío en el sur de Chile es llegar a otros espacios, a otras personas. Porque no solo habitan personas diversas, también neurodiversidad por ejemplo. Como house queremos seguir con el trabajo que desde 2019 venimos realizando: difundir, mostrar la cultura, democratizarla. Buscamos enriquecer la cultura”.
House of Omega, @kikihouseofomega